viernes, 20 de enero de 2012

¿ Por qué a Juana I de Castlla la llamaban "Juana la Loca" ?


Un frío día de septiembre, cuando ya hacía dos años que gobernaba el reino, Felipe buscó un poco de distracción en Burgos.

En el palacio del condestable se sumó a un juego de pelota con don Juan de Castilla y otros amigos. Tras disputar un agitado partido, cansado y sudoroso bebió un vaso de agua helada que le provocó una severa inflamación faríngea.


Incapaz de superar el agudo estado febril que lo mantuvo postrado durante varios días, murió el 25 de septiembre de 1507, especulándose que pudo haber sido envenenado, lo que no se pudo probar, pero aun hoy se sospecha...

Cuando Juana recibió la desgraciada noticia no derramó una sola lágrima; pero su rostro adquirió para siempre un rictus de desconsuelo. Su amado Felipe fue enterrado de manera provisoria en la Cartuja de Miraflores, desde donde debía ser trasladado a la Capilla real de Granada, el lugar indicado por el protocolo. Juana no dejó de acudir un solo día a la cripta de Miraflores; luego de almorzar en el monasterio, pedía a los monjes que abrieran el cajón para acariciar a su marido. Le aterraba pensar que podrían llevar el cadáver de Felipe a Flandes, y necesitaba constatar a diario de que el cuerpo seguía estando allí.

Se sabe que Juana pedía que sus sirvientes trajeran arañas y las soltaran en la cripta, para que la tela que estas producían le indicaran si alguien había osado recorrer el lugar en su ausencia, no dejaba que asearan el lugar para ver las huellas en la tierra.

El 20 de diciembre de ese año, retiró el cajón del monasterio y comenzó un lúgubre vagar por los campos y ciudades abrazada al ataúd. El espectáculo macabro del carruaje destartalado y la cara pálida y aterrada de Juana conmocionaban a la gente en los caminos. El cortejo encabezado por la reina se trasladó hacia Granada, viajando siempre de noche y alojándose en lugares donde las mujeres no pudiesen tener contacto con el cortejo, lo que aumentó las noticias de la locura de doña Juana.

Precisamente de camino a Granada tuvo Juana su último alumbramiento, naciendo una niña llamada Catalina, el día 14 de enero de 1507, en Torquemada. Juana no deseaba el gobierno del reino y mandó llamar a su padre para que se hiciera cargo de los asuntos de Estado como regente de Castilla. Dando muestras de enajenación mental, no se cambiaba de vestido ni se aseaba e iba acompañada del féretro de su esposo. Fernando viendo esta situación y aprovechando que definitivamente tenía el control de Castilla, decide encerrar a Juana en Tordesillas. Corría el mes de enero de 1509 y allí permaneció el resto de sus días, vestida siempre de negro y haciendo una vida retirada, había días en que se la oía llorar llamando desconsoladamente a su esposo, incluso hay quienes sostenían en la época que se la escuchaba dialogar con el como si este estuviera presente, todo esto contribuyó a acentuar su problema mental.

En 1516, murió su padre Fernando, dejando el trono en manos de su nieto e hijo de Juana Carlos V de Alemania, quien nunca se intereso por la suerte de su madre.

Muerte de Juana

El 12 de abril de 1555 fallecía doña Juana, tras 46 años de reclusión, cubierto su cuerpo de llagas al negarse a ser aseada y cambiada de ropa. Quizá Juana tuviera una leve enfermedad mental, pero esta se vio agravada por las disputa de poder entre su marido y padre quienes no sintieron piedad por ella, los malos tratos departe de Felipe, el hecho de estar profundamente enamorada y no ser correspondida como lo esperaba. En fin sin dudas Juana fue una víctima inocente en medio de uno de los imperios más importantes de la historia.

En síntesis, Juana nunca estuvo loca sino loca por amor a Felipe.

1 comentario:

  1. que mierda no pone porque le llamaban juana la loca pff que mierdA

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